
Reina y Rey
El día que Reina perdió a su Rey, es decir, a su perro, sintió que la realidad podía ser cruel y despiadada. Ellos habían afrontado juntos, sin amargura, las difíciles condiciones por las que venía atravesando el país. Vivían contentos en un mundo tan propio que, en medio de apagones y escaseces, se habían creado. Cuando más aguda era su desesperación, llegan de Miami, como turistas, los antiguos dueños de la casa.












